Posted by: unproyectoaldia | June 26, 2008

FNAC y su ex-presidente.

Hoy me ha pasado algo curioso. “Me han regalado un libro por la compra realizada en la Fnac! Que majos!”.

O eso pensaba yo.

- “Esto es un libro que estamos obsequiando por comprar en la Fnac. Que tenga buen dia” – me decia el comercial mientras metia rapidamente en la bolsa el libro de bolsillo, de encuadernacion blanca y con unas letras naranjas llamativas, en las que apenas pude leer “la gratuid..”.

Bueno, pensé, a caballo regalado no le mires el diente. Y de camino al trabajo fui pensando en que era una buena manera de, en los tiempos que corren, difundir un poco mas de cultura entre los clientes, y fidelizarlos mediante este tipo de “promociones”.

Como no me dio tiempo a ver quien era el autor, e iba cargado entre cachibaches tecnologicos en una mano y la chaqueta en la otra sin poder sacar el libro, pensé de nuevo (que malo esto de pensar) que seria algun relato corto de un autor nuevo que la propia Fnac estaria intentando lanzar tras algun acuerdo con su editorial.

Entonces llegue al trabajo, la puerta se abrio, entre y di unos pasos. Me senté, y por fin saqué el libro.

Denis Olivennes.

“Este nombre me suena”, pensé. Y miré el titulo.

La gratuidad es el robo

“Coño, pues esto me ha salido gratis”, este ya fue un pensamiento acompañado de una sonrisa.

Entonces mi cerebro empezo a hacer conexiones, y como si de una pelicula de ciencia ficcion se tratara, empece a ver imagenes en mis globos oculares: paginas web hablando de la nueva ley de Internet en Francia, de como el que fuera presidente de FNAC durante 5 años habia sido requerido por el gobierno frances para hacer un estudio sobre la cultura…

No me lo podia creer. ¡Ja! ¡Me habian colado un panfleto propagandistico!. “Es una broma, no puede ser un autobombo tan evidente” fue lo primero que se me vino a la cabeza. Pero efectivamente, lo era.

Mi primera intencion fue echarlo a la destructora de papel sin apenas ojearlo. Luego lo pensé. Y me dio por ojearlo mientras charlaba amigablemente con Roca. Llevaba un boli, por lo que empece a hacer anotaciones en los bordes sobre la chabacaneria intelectual que estaba leyendo.

Lo mas gracioso fue, que en el Prologo de un tal Jorge Semprún, se podia leer un parrafo en el que alababa el escrito de Denis Olivennes por “exponer objetivamente los terminos de la discusión”.

Mañana volvere a la FNAC, le devolvere el libro garabateado con las notas en los bordes al comercial, y le pedire que por favor, se lo de a su jefe de seccion, y este se lo pase al director del centro.

Dentro del libro, en la ultima pagina, encontraran un “Gracias por perder un cliente”.


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